lunes, 15 de agosto de 2011

Arequipa antes del 15 de agosto de 1540

Ciertamente en agosto Arequipa es fiesta. Las festividades están relacionadas con la fundación española de la ciudad. Dentro de las numerosas alegorías escritas que aparecen el 15 de agosto en los diarios de la ciudad, se resalta en demasía la vida social, política, económica, simbólica de los arequipeños de antaño, aquellos que vivieron en los hoy se denomina el cercado, que no se corresponde con la realidad que en el presente vive la ciudad.
Desde mediados del siglo XX, la conformación social arequipeña ha ido cambiando, al punto de manifestar que en nuestros días la población mayoritaria esta conformada por los migrantes (puneños en su mayoría) e hijos de éstos. Al respecto, las investigaciones de Jorge Bedregal La Vera, nos muestran la reacción de los receptores, las cuales están teñidas de racismo, exclusión, y discriminación. Este comportamiento obedece al hecho de Arequipa, durante cuatro siglos, se conformo en base a la cultura occidental española – blanca, que nace justamente con la fundación de la ciudad. Sin embargo, la realidad que hoy vive Arequipa, nos debe hacer recordar que desde siglos antes del 15 de agosto el valle arequipeño ya estuvo habitado por pobladores andinos.
Durante cierto tiempo, a decir de Guillermo Galdos Rodríguez, se creía que Arequipa era producto de una fundación incaica por parte de Mayta Capac. Para nuestro reconocido y entrañable historiador, Arequipa no tuvo una fundación incaica. Antes que llegaran los mitmaqs del inca, en el valle del Chili vivían naciones oriundas y pueblos en expansión. Incluso, de acuerdo a los aportes de Máximo Neira Avendaño, Eloy Linares Málaga, Domitila Huancollo, Edmundo Corrales, Pablo de la Vera, Augusto Cardona, Lorenzo Tacca (sólo por citar a investigadores propios de la ciudad) e instituciones como el Centro de Investigaciones Arqueológicas de Arequipa (CIARQ) desde el Periodo Arcaico el hombre comienza a poblar el espacio arequipeño. Es a partir del Horizonte Medio en adelante, que el valle del Chili comienza a tener esa hermosa fisonomía agrícola, la cual se representa en la famosa “campiña”, que es un sentimiento de orgullo para los arequipeños. La Campiña arequipeña (desaparecida casi en su totalidad) es el legado del hombre andino prehispánico para con la ciudad.

Representación pictórica de la falsa fundación incaica de Arequipa (Oleo del Dr. Teodoro Núñez Ureta, en el salón Consistorial dela ciudad) Tomado de : http://www.aqplink.com/arequipa/incaica.jpg



"Este cuadro es obra del pintor arequipeño José G. Álvarez. Vemos al inca Pachacútec fundando Arequipa hacia el año 1450. Al fondo podemos apreciar al majestuoso volcán Misti" http://losincas.blogspot.com/2008/12/fundacion-incaica-de-arequipa.html . De acuerdo a la descripción del cuadro, el inca Pachacutec también habría fundado Arequipa, lo cual obviamente no es cierto.



Es de vital importancia, no dejar de lado la historia prehispánica arequipeña. Es de vital importancia impartir conocimiento a nuestros hijos(as) que antes del 15 de agosto de 1540, el espacio arequipeño no era un lugar vacío, sin nada de vida. Arequipa se ubica en el desierto de Atacama, fueron las naciones oriundas, pueblos en expansión y mitmaqs quienes transformaron el desierto en campiña. Queda pues, como labor emprender desde el seno familiar hasta las aulas universitarias acometer con tal tarea.

domingo, 1 de agosto de 2010

Actividad volcánica del Misti durante el periodo colonial arequipeño

Estando los españoles en suelo del nuevo mundo, los volcanes fueron objeto de admiración, por su imponente altura y otros por sus erupciones; son objeto de descripción los volcanes de México y Centroamérica por parte del cronista José de Acosta, quien escribe que la actividad volcánica se produce “...porque la exhalaciones cálidas que se engendran en las íntimas concavidades de la tierra parece que son la principal materia del fuego de los volcanes, con las cuales se encienden también otra materia más gruesa y hace aquellas apariencias de humos y llamas que salen”. (Acosta 1954 [1590]: 86).
Para los españoles del siglo XVI la zona volcánica por excelencia era el Mediterráneo Central. Los dos aparatos eruptivos que desde la antigüedad clásica, y en esta parte del mundo cristiano representan los arquetipos del fenómeno vulcanológico, sin duda alguna fueron el Etna y el Vesubio (Bouysse 1988: 135).
Los comportamientos ante la actividad volcánica, en el mundo cristiano, estaban asociados a acudir a los santos a sus representaciones y a sus reliquias. Así, durante siglos, las poblaciones que vivían a las faldas del Etna aceptaron la violencia del volcán como un signo del destino, que sólo una intervención divina podía modificar (Ibid.).
La asociación del fuego con el volcán, hizo concebir a los religiosos del periodo colonial a los cráteres de los volcanes como bocas del infierno, incluso siglos antes, se tenía dicha concepción; al respecto en el siglo IV San Panciano en su Exhortación a la penitencia escribe: “Si retrocedeís ante el tormento de la penitencia, acordaos del fuego del infierno, que la penitencia extinguirá para vosotros. De la violencia de este fuego podeís juzgar ya actualmente por los respiraderos humeantes del mismo que, con sus llamas subterráneas, calcinan las montañas más elevadas. El Etna en Sicilia y el Vesubio en Campania vomitan incansablemente globos de llamas; y, para demostrarnos la eternidad del juicio, se agrietan, se consumen, pero sin llegar a destruirse a través de los siglos” (Riu 1959: 39). La erupción volcánica, era considerado como un castigo divino por los pecados de la población que vivía a las faldas de del volcán.
Considerado como una de las erupciones más significativas en la historia , el 24 de agosto del año 79, el lapilli y cenizas del Vesubio sepultan Pompeya, al respecto Plinio el Joven escribe en sus cartas dirigidas a Tácito, la erupción del Vesubio: “... Ya había empezado a caer ceniza, pero aún no era muy densa. Me volví: una espesa niebla semejante a un torrente furioso avanzada hacia nosotros. De pronto cayó la noche negra como tinta, como el interior de una tumba. Se oían los gemidos de las mujeres, el llanto de los niños, el clamoreo de los hombres. Unos llamaban a sus parientes, otros a sus hijos o cónyuges, mientras intentaban reconocer sus voces. Algunos lloraban por su suerte, otros por la de sus deudos. Había incluso quienes invocaban a la muerte, tan grande era su miedo a morir. Eran muchos los que imploraban a los dioses, y esa noche era la última del mundo...” (Chávez 1993: 27).
Hacia febrero de 1600 hizo erupción del volcán Huaynaputina (la más grande ocurrida en los Andes Centrales desde el siglo XVI hasta nuestros días), para entonces se concebía que la causa de la erupción era el pecado (Bouysse 1988: 161); esto obedecía a la representación mental que se tenia hacia el volcán, que era un medio por el cual el Dios cristiano, “... que tenía el atributo de hacer tronar en las nubes, producir relámpagos y rayos, causaba temblores...”, castigaba a los hombres por sus pecados (Ibid. Pág. 160). Ante la erupción del volcán San Salvador, ubicado en la América Central, en 1658; los documentos informan que: “... los moradores de la ciudad, ansi religiosos como vecinos [salían] por las calles dando gritos y voces pidiendo a Dios misericordia y confesándose a gritos en la plaza pública...” (Peraldo y Mora 1995: 108).
Durante el periodo colonial el volcán Misti, no hizo erupción alguna, solamente presentó actividad fumarólica, entendiendo que la palabra fumarola designa a un conjunto de emanaciones y fuentes de gases caracterizados por anhídrido sulfurosos, ácido sulfhídrico, clorhídrico y anhídrido carbónico, en las cuales por lo general predomina grandemente el vapor de agua (Harrington 1948: 44).
El 2 de mayo de 1677, el volcán Misti presentó un evento explosivo freático y sísmico moderado (Thouret, et. al. 2001 [1999]). Ventura Travada y Córdova, hacia la mitad del siglo XVIII, se preguntaba si el volcán había presentado alguna vez humo en su cima; de manera anecdótica se tenía conocimiento de que sí había expelido humo (fumarolas) el volcán, hasta que encontró una manuscrito del R.P. Fr. Alvaro Meléndez, natural de Jerez de la Frontera, en la Andalucía de la Orden de Santo Domingo, Cura del pueblo del Espíritu Santo de Chiguata, dedicado al D.D. Diego Pérez de Vargas Canónigo de la iglesia de Arequipa; el manuscrito data de 1677 (Travada y Córdova 1958 [1752?]: 24-33).
El manuscrito, que Travada y Córdova tituló como: El volcán de Arequipa y sus humos, nos da a conocer las determinaciones que tomaron el Cabildo Real y Eclesiástico, ante la actividad volcánica del Misti. Todo comenzó un 28 de marzo de 1677, en la cuarta dominica de Cuaresma, después de haber asistido a misa, en la cima del volcán “...una densa nube coronaba toda la cumbre del volcán: parecióles a unos humo y a otros niebla y divididos en pareceres los más cuerdos quedaron indecisos hasta que viendo que perseveraba la nube todo aquel día y su noche, fue común el alboroto y general el temor...” (Ibid. Pág. 27-28).
El día lunes, persistía el humo en la cima del volcán; ante el temor general de la población, el Corregidor Juan Mesia y Ayala de la Orden de Calatrava, “...mandó a cuatro hombres arrestados que venciendo la cumbre examinasen si era nube o humo lo que tanto asustaba. Partieron ligeros, acometieron esforzados; pero retrocedieron prudentes por no haber podido por el lado donde emprendieron la subida llegar ni hasta la mitad de este gigantesco coloso. Aumentóse el cuidado de la ciudad, porque todos concordaron en que no era nube sino humo, porque constante en la cumbre en tanto tiempo, no daba señales de resolverse...”. (Ibid. Pág. 28)
El día martes 30, se congregaron el Cabildo Real y Eclesiástico, encargándole al P. Fr. Alvaro Meléndez subir a la cima del volcán. Mientras tanto Juan Muñoz, “... un mozo de intrépido corazón muy práctico en las sendas de las faldas del volcán...” se ofreció subir a la cima; no pudiendo cumplir su propósito “... contentose con ver muy a lo lejos la boca que respiraba el humo y con traer algunas cenizas de la mayor eminencia que pudo vencer su intrépida porfía...”, Juan Muñoz a su retorno a la ciudad de la cima del volcán “... mostró las cenizas, y como olían mucho a azufre, se comenzó a alborotar de nuevo la ciudad; imploraron la misericordia divina, congregándose todos a hacer una devota rogativa que se dispuso en la iglesia mayor en novenario al Santísimo Sacramento y muchas procesiones de sangre en que sacaron las imágenes de más devoción, de Cristo, vida nuestra, y de su Santísima Madre en que se siguieron todas las sagradas religiones extendiéndose unas a otras en penitencia”. (Ibid. Pág. 29).
Juan Solis y sus hijos Domingo Rosas y Mateo Rosas, junto con cuatro indios ladinos llegaron a la cima el 2 de mayo “... donde descubrieron una boca de que saliendo el craso humo de azufre les dio en la cara y los desatino (...) por donde respiraba el humo, y que por dos de estas aberturas, que eran las mayores, se divisaban unas como llamas de fuego…” (Ibid. Págs. 30-31). Posteriormente en otra ascensión, los religiosos Pedro Portugal (Cura de Andagua) y Sebastián Hernani (Cura de Cabana) llegaron a la cima del volcán “... lo conjuraron y echaron en él reliquias de Santos, y fijaron una cruz muy grande en su mayor altura, y descendiendo a la plazoleta que sirvió de escala a todos los demás, celebraron allí misa y se volvieron”. (Ibid. Pág. 32).
Ante la persistencia del humo en la cima del volcán, se hicieron extensas “...rogativas que hicieron todas las religiones ya otra que hizo el comercio, y haber repetido la Iglesia Catedral segundo novenario a la Purísima Virgen María de la Asunción, Patrona titular de esta Iglesia cuya imagen se sacó por las principales calles de la ciudad en hombros de los señores prebendados” (Ibid.).

Dibujos del volcán Misti en el siglo XVIII


Durante el siglo XVIII, nuevamente el volcán Misti presentó actividad; ocurrieron dos eventos freáticos: el 9 de julio de 1784 y del 28 de julio al 10 de octubre de 1787 (Zamácola 1958: 90; Barriga 1941: 7-23; Rivera Martínez 1996: 529-545; Thouret, et. al. 2001 [1999]; Chávez 1993: 96-98). Después de haber ocurrido un terremoto el 13 de mayo de 1784, el suelo arequipeño continuo temblando, es así que el Licenciado Don Juan Domingo de Zamácola y Jáuregui, Cura propio de la iglesia parroquial y Santuario de Cayma, contabilizó los sismos que ocurrieron después del terremoto hasta el último día del año de 1784, es así que Zamácola escribe que el 9 de julio de dicho año: “...hubo un temblor a las 8 y 39 minutos de la mañana, el continuo movimiento de la tierra no descansa, por la noche a las doce y media se oyó un estruendo como si se hubiese disparado un cañonazo por el aire, o si se hubiesen caído algunas casas; se asegura que en este instante descendió por el lado del volcán, un globo ígneo, que muchos lo vieron, sus centellas alumbraron y se hizo invisible por la parte de la sierra.” (Zamácola 1958: 90).
Hacia finales del año de 1786, el Intendente de la ciudad de Arequipa, Antonio Álvarez y Jiménez, ordenó realizar una descripción topográfica del volcán Misti, para que se “...reconociesen y especulasen las materias de que se componía...”, sin embargo fue necesario realizar una segunda inspección al volcán, que se realizó en 1787 con “... motivo de exhalar la boca de su cima porción de humo que puso en consternación a los habitantes inmediatos temiendo alguna irrupción, o alguna desgracia, ...” (Barriga 1941: 7). A partir del 28 de julio de 1787 el volcán Misti presentó actividad fumarólica, es por ello que se tuvo que ascender a la cima para averiguar la causa del humo, en el Anadiplosis a la descripción topográfica del volcán de Arequipa nombrado Miste por los naturales, se describe el mandato del Intendente ante tal acontecimiento; para ello se comisionó a Francisco Suero y Francisco Vélez, quienes tenían que reconocer por segunda vez el volcán “... a causa de haberse observado en su cumbre desde el día 28 de julio un grande humo aliginoso y denso, que poniendo en consternación toda la ciudad, ha dado motivo a que el Estado Eclesiástico empezase a hacer públicas Preces, y Rogativas, citando gentes de ambos sexos para procesión de Sangre...” (Ibid. Pág. 17). A su retorno del volcán los comisionados manifestaron que en base a “... principios físicos y matemáticos, parece que no hay riesgo notable; y si se ha de formar pronóstico relativo y conforme al diagnóstico fundado sobre las reflexiones hechas con la debida atención, exactitud y madura acuerdo, somos de dictamen que dentro de un mes poco más o menos quedará enteramente desvanido el Meteoro, y extinguido por sí mismo el Agente o pirofilacio que lo ha causado.” (Ibid. Pág. 23); así se concluye la información sobre los humos en la cima del volcán Misti durante 1787 y también se concluye la historia de la actividad volcánica del Misti durante el periodo Colonial no registrándose durante los siguientes años del S. XVIII y parte del S. XIX, que corresponde al periodo colonial, actividad alguna.

BIBLIOGRAFÍA


ACOSTA, José de (1954) [1590], Historia Natural y Moral de los Indias, Estudio preliminar y edición del P. Francisco Mateos. BAE, Ediciones Atlas, Madrid.


BARRIGA, Víctor M. (1941), Memorias para la historia de Arequipa 1786-1791, Documentos de los Archivos de Sevilla y Arequipa. Tomo I. Editorial La Colmena, S.A., Arequipa.


BOUYSSE CASSAGNE, Therese con la colaboración de Philippe Bouysse (1988), Lluvias y Cenizas. Dos Pachacuti en la historia. Hisbol, La Paz.


CHÁVEZ CHÁVEZ, José Antonio (1993), La erupción del Volcán Misti. Impresiones ZENIT, Arequipa.


HARRINGTON, Horacio J. (1948), Volcanes y Terremotos. Segunda Edición. Editorial Pleamar, Argentina.


PERALDO HUERTAS, Giovanni y Mauricio MORA FERNÁNDEZ (1995), “Las erupciones volcánicas como condicionantes sociales: casos específicos de América Central”; en: Anuario de Estudios Centroamericanos, núm. 21 (1-2); pp. 83-110. Universidad de Costa Rica, Costa Rica.


RIU, Manuel (1959), La vida, las costumbres y el amor en la Edad Media. Gasso Hnos. Editores, Barcelona.


RIVERA MARTÍNEZ, Edgardo (1996), Imagen y Leyenda de Arequipa. Antología 1590-1990. Fundación M.J. Bustamante de la Fuente, Lima.


THOURET, et.al. (2001) [1999], “Evaluación de las amenazas volcánicas en el área de la ciudad de Arequipa, en base a la historia eruptiva del volcán Misti, sur del Perú”; en : Agustino, año 3, N°16; pp.4;3;10; Boletín informativo de la Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa.


TRAVADA y CÓRDOVA, Ventura (1958) [1752?], El suelo de Arequipa convertido en cielo. I Festival del Libro Arequipeño, Arequipa.


ZAMÁCOLA y JÁUREGUI, Juan Domingo (1958), Apuntes para la historia de Arequipa. I Festival del Libro Arequipeño, Arequipa.

viernes, 23 de julio de 2010

XX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia


El XX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú tiene como finalidad fomentar el diálogo entre estudiantes, investigadores y las instituciones vinculadas con la investigación histórica, para así permitir la discusión de nuevos temas y enfrentar los retos que presenta la historiografía actual.

En su vigésima edición, el Coloquio girará en torno a dos conceptos relacionados entre sí, estos son: por un lado, la tradición, pues a lo largo de sus 20 años en la vida institucional de la especialidad de Historia – PUCP, ha sido y es un espacio de debate que congrega estudiantes, egresados e investigadores; y, por otra parte, la innovación, porque refleja la idea actual de Historia, interdisciplinaria y presente en la vida diaria.

1. Fecha y lugar de realización:Del 25 al 29 de octubre de 2010, en el Auditorio de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Av. Universitaria 1801 - San Miguel, Lima 32).

2. Organización:La Comisión Organizadora está conformada por los siguientes alumnos de la especialidad de Historia: Ricardo Bracamonte y Milagros Valdivia (Coordinadores generales), Diego Luza (Área Académica), Danitse Palomino (Comunicaciones), Víctor Álvarez (Logística) y Sandy Miyagussuko (Economía), bajo la asesoría de la Dra. Claudia Rosas Lauro, profesora del Departamento de Humanidades.La Comisión cuenta con el apoyo de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, el Departamento de Humanidades y el Vicerrectorado de Investigación de la PUCP.

3. Participantes:Estudiantes, egresados e investigadores de universidades peruanas y extranjeras, y público en general. Podrán presentar trabajos únicamente estudiantes, egresados y licenciados de la especialidad de Historia o disciplinas afines, de universidades nacionales y extranjeras. La participación en el Coloquio no exige pago alguno. Los asistentes deben enviar un correo electrónico, indicando su nombre completo y su número de DNI, que deberán portar a su ingreso al campus, por razones logísticas y de seguridad de la PUCP. La fecha límite para inscribirse como asistente es el día lunes 18 de octubre del 2010. Se otorgarán constancias gratuitas de participación a ponentes, panelistas y al público inscrito, que acredite la asistencia al 75% de las mesas, sin incluir la conferencia inaugural.

4. Ponencias:Las ponencias pueden ser trabajos monográficos, ensayos, capítulos de tesis (por sustentar o en elaboración), o investigaciones, que sean inéditos, originales y cumplan con los criterios fundamentales del quehacer académico. Los trabajos pueden ser individuales o de dos personas como máximo. Las ponencias estarán sujetas a una rigurosa evaluación. La temática es libre, así como la aproximación al objeto de estudio.

Se deberán enviar a la dirección electrónica del Coloquio los siguientes documentos:

Ficha de datos personales
1. Nombre completo
2. Institución de procedencia
3. Dirección postal
4. Teléfono / Fax (opcional)
5. Correo electrónico
6. Breve resumen del currículum del autor
7. Señalar, de ser necesario, materiales auxiliares para la exposición

Ficha de la ponencia
1. Título
2. Sumilla (entre 150 y 250 palabras)

Ponencia
1. Título.
2. Cuerpo. Los trabajos no deberán exceder las 15 carillas tipeadas a doble espacio en papel A4, y en fuente Arial o Times New Roman 12 puntos. El sistema de citado debe ser el numérico-alfabético (cita-nota al pie de página).
3. Bibliografía y fuentes. No se considerarán dentro del máximo de carillas.
4. Apéndice. En caso sean necesarios ilustraciones, gráficos, cuadros, etc. Tampoco se considerará dentro del máximo de carillas.

De no cumplir con los requerimientos previamente especificados, los trabajos no serán tomados en cuenta para la evaluación. La recepción de ponencias tendrá como fecha límite el día viernes 13 de agosto de 2010. Se informará oportunamente a los ponentes aceptados.La exposición de los trabajos se realizará en mesas temáticas, donde cada ponente dispondrá de 20 minutos para su presentación. Los comentarios estarán a cargo de un alumno y de un profesor, y además, habrá preguntas del público.

6. Subvenciones para ponentes de fuera de Lima:Dado que el Coloquio cuenta con un presupuesto reducido, sólo podemos brindar hospedaje durante los cinco días que dure el evento y almuerzo durante los cuatro días de ponencias, dentro del mismo campus universitario, a los ponentes de provincias y del extranjero. Otros gastos corren por cuenta de los ponentes y participantes.

7. Contacto: Mayor información puede solicitarse al correo:
http://blog.pucp.edu.pe/coloquiodehistoria
http://facebook.com/coloquiohistoriapucp

La Comisión organizadora
Pando, abril de 2010

viernes, 21 de mayo de 2010

La erupción del volcán Misti en el siglo XV

Gracias a las crónicas de Fray Martín de Murúa: Historia del origen y genealogía real de los reyes incas del Perú y la Historia general del Perú, escritas a finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII respectivamente (Murúa 1946; 1987 [1616]), se conoce que el volcán Misti erupcionó violentamente durante el periodo de gobierno de Inca Yupanqui (1440–1470). La crónica refiere que: “hubo en el distrito de Arequipa un espantable terremoto, precedido de un volcán que estaba tres leguas della. Empezó a lanzar tantas llamaradas de fuego y tan espeso y continuo, que la noche parecía día claro en las riberas del mar, y en todos los pueblos de alrededor. Pasados los días, el volcán se comenzó a cubrir de una nuebe[sic, para nube] tenebrosa y oscura, y cesó la claridad del fuego y la noche siguiente vino otro terremoto mayor que el pasado, cuyo ruido y temblor alcanzaba, todo el reino, y por el espacio de la noche nunca cesó el volcán de despedir de sí infinito rayos de fuego, y por cinco días continuos se fue prosiguiendo y con el fuego grañidísima hediondez de piedra, azufre y mucha cantidad de piedras y ceniza y truenos temerosos, que afirman los indios haberse oído hasta Chile y, esparcida la ceniza por los aires, fue llevada más de ciento cincuenta leguas…”(Murúa 1986 [1616]: 535-536; 1946).
Ante tal acontecimiento, se hizo necesario tratar de restablecer el orden, es por ello que Hipahuaco o Ipabaco, coya del Inca Yupanqui, ante su ausencia, mando a hacer diferentes sacrificios en un templo denominado Tipsiguasi, que es como decir casa de Dios. Posteriormente, conocedor del suceso, Inca Yupanqui acudió a Arequipa “…con mucho tumulto de gente e indios hechiceros y adivinos y pontífices (…) se hizo muchos sacrificios al dicho volcán y pidiéndole aplacase su ira; para lo cual hizo llevar del Collao gran suma de carneros y corderos para el dicho sacrificio, ofreciéndolo todo al dicho volcán” (Murúa 1986 [1616]; 1946: 398).
Siendo, inaccesible llegar al volcán por la fuerza del fuego y la cantidad que había de ceniza, el Inca desde su propia litera, lanzaba a través de una honda, unas “...pelotitas de barro llenas de sangre del sacrificio, y los tiraba al propio volcán para que allí se quebrasen y se derramarse y espacierse [sic] la sangre...” (Murúa 1946: 398). El ofrecer sangre de camélidos, como ofrenda a un volcán, correspondía a la realización de un ritual, denominado: Capacocha; un caso análogo se presentó durante los gobiernos de Huayna Capac y Huascar, en la zona de Cantas. Para entonces la sangre de los camélidos era ofrecida a los cerros para pedir por la salud y prosperidad del Inca, se transportaba en pequeños mates u ollas, y cuando llegaban a lugares agrestes cercanos a una huaca, ponían el mate o la vasija en una honda, y como quien lanza una piedra, la arrojaban al adoratorio. En caso de que el encargado no acertara en su puntería, lo mataban en el mismo lugar. Igual suerte corría el mensajero si una parte de la ofrenda se volcaba al suelo, aunque fuese una gota. (Rostworowski 1988: 79).
¿Cómo podemos estar seguros de que el volcán Misti erupcionó en el siglo XV?; la crónica de Murúa, nos lo confirma. También se puede confirmar dicha erupción, mediante el estudio de las capas terrestres de Arequipa. En la zona de Chiguata (distrito más próximo al volcán), Yura, Vítor, incluso en la misma ciudad de Arequipa, se ha encontrado un estrato de ceniza de color negro por debajo de la ceniza blanca de la erupción del Huaynaputina ocurrida en 1600; dicha ceniza negra corresponde a la erupción del Misti (Chávez Chávez 1993)
A lo anteriormente expuesto, se suma, restos de sacrificios humanos encontrados en el cráter del volcán. El cronista José de Acosta escribe en algunas líneas sobre el volcán de Arequipa: “... que es de inmensa altura, y cuasi todo de arena, en cuya subida gastan dos días; pero no han hallado cosa notable de fuego, sino rastros de los sacrificios que allí hacían indios en tiempos de su gentilidad, y algún poco de huno alguna vez”. (Acosta 1954 [1590]: 85). Es destacable la afirmación que da cuenta sobre los rastros de los sacrificios en el cráter del volcán, ya que durante 1980 en la ascensión realizada por Antonio Beorchía Nigris y Johan Reinhard, se logró ubicar restos de arquitectura, algunas construcciones rectangulares, confirmándose la mención de Acosta.
Hacia 1998, Johan Reinhard realiza excavaciones sistemáticas en el cráter del volcán Misti; los resultados serían sorprendentes, ya que se encontraron 6 cuerpos esqueletáreos producto de una Capacocha de carácter apaciguatorio.
En palabras de María Constanza Ceruti, la montaña entraña peligros y esconde fuerzas que pueden ocasionar desgracias y calamidades. En especial los volcanes, que al entrar en erupción siembran devastación y muerte en sus alrededores. El temor reverente y los sacrificios expiatorios y apaciguatorios han sido la respuesta que el ritual ha ofrecido al tremendum de las montañas de los Andes (Ceruti 2003: 195).
Bernabé Cobo, escribe, que en tiempos prehispánicos, la ceremonia destinada a atenuar la ira de los dioses durante epidemias o catástrofes, recibía el nombre Itu o Ayma (Cobo en Ceruti 2003: 196). Se llevaba a cabo en caso de terremotos, inundaciones o grandes sequías y requería de un ritual purificatorio severo, con penitencia, ayuno, abstinencia sexual y confesión de culpas (Ceruti 2003: 196; 2001: 389-391: Shobinger 1987–1999: 181; 2001: 421). Además de aplacar la imprevista furia de los volcanes, y otras catástrofes naturales inesperadas, las ofrendas y sacrificios tenían por objeto prevenir esas posibles calamidades que pudieran desatarse como consecuencia de un desequilibrio, desorden, desgracia o “pecado” que según la Relación de la religión y ritos del Perú elaborado por los Agustinos en 1561, remite al concepto quechua de “hucha” (Agustinos en Ceruti 2003: 196).
El comportamiento ante la actividad volcánica (en el caso de la máxima manifestación de un volcán como es su erupción) era el de tratar de restablecer el orden mediante el sacrificio de animales y seres humanos, sin embargo, ¿por qué sacrificar animales y seres humanos a un volcán, cuya actividad obedece a algo natural de sus manifestaciones?, para tentar una respuesta se debe tener en cuenta la representación mental hacia los volcanes que tenía el hombre andino durante el periodo prehispánico; siendo las montañas y volcanes parte del paisaje, este en la cultura andina es considerado como vivo, pariente y amigo con el cual se conversa y aprende. Como diría Eduardo Grillo Fernández: el paisaje nos cría y nosotros los criamos. Existe una relación muy íntima, de cariño y de respeto entre el paisaje y quienes lo habitan (Grillo Fernández 1994: 11). Como parte del paisaje, las montañas y volcanes eran considerados como morada de los espíritus, controladoras del clima y dispensadoras del agua para la fertilidad de ganados y cosechas, lugares de peregrinaje religioso, lugares sagrados dotados de “poder”, capaces de investir de dicho poder a las personas elegidas para su servicio (Ceruti 2003: 179-195).
María Constanza Ceruti, sintetiza muy bien la representación mental hacia las montañas y volcanes, al manifestar que: “la ambivalencia es un factor esencial de todo fenómeno sagrado. La montaña andina, en su carácter de escenario y fuerza sagrada, ofrece dos facetas opuestas y al mismo tiempo complementarias. Un aspecto adorable, atrayente y fascinante y un rostro temible, amenazante y tremendo. El lado atrayente de la montaña se deja entrever en su vínculo con la fertilidad, la sacralidad del espacio y la ancestralidad: la montaña dispensadora de vida, lugar de origen y morada de los ancestros; espacio sagrado al que se peregrina. El lado temible de la montañas se evidencia en su impredictibilidad: la montaña que envía tormentas, castiga con granizo elige con el rayo o entra en erupción”. (Ceruti 2003: 200).
En el caso del volcán Misti, se tenía la representación de que era una huaca pacarisca o criadora de la naturaleza. El extirpador de idolatrías Cristóbal de Albornoz, escribe que estas huacas pacariscas comprendían a nevados y volcanes ubicados en la cordillera de los Andes, especialmente aquellos comprendidos desde el sur peruano hasta el centro chileno; en su enumeración de las huacas pacariscas escribe: “Ay otra sobre Arequipa que es el volcán de la ciudad que se llama Putina que puso el Inga muchos mítimas para su servicio como fueron los pueblos de la Chimba de Gómez Hernández y el pueblo de Chiguata y el de Chacacato y otros.”(Albornoz 1985 [1582]: 170; Julien 2002).
El volcán para el siglo XV, era considerado como un “ser vivo”, que tenía ciertos atributos ya descritos. A la actividad volcánica le correspondía un sacrifico apaciguatorio; aquí se distingue la representación mental hacia el volcán que María Constanza Ceruti sintetiza en una ambivalencia: una atrayente-fascinante, y otra temible; como consecuencia de la representación mental ante la actividad volcánica, le corresponde un comportamiento muy peculiar para tal acontecimiento: el sacrificio expiatorio, que comprendía la realización de diversos ritos religiosos en donde el sacrificio de seres humanos constituía la máxima ofrenda para aplacar la “ira del volcán” este ritual se denominó como Capacocha. Sobre la realización de una Copacocha, María Rostworowski escribe: “Nuestra mentalidad moderna se llena de horror con esta práctica, y nos parece un hecho bárbaro y monstruoso. Pero para poder juzgar la mentalidad de los hombres del pasado, no sólo de América, sino del mundo entero, tenemos que despojarnos de nuestro concepto actual del mundo y comprender los sentimientos que animaban a los seres humanos en épocas pretéritas. La ciencia de hoy día nos da una explicación clara de los fenómenos que nos rodea, mientras que antiguamente sólo encontraba el hombre las respuestas por medio de la magia y de la superstición. Para poder subsistir, tenía el ser humano a su disposición sólo unos cuantos medios pobres y primitivos, rodeado como estaba de un mundo hostil y desconocido. Tenemos que comprender y compenetrarnos con lo que podía sentir el hombre de edades pasadas, ante los fenómenos naturales” (Rostworowski 2001: 153); justamente el sentir de los hombres ante los fenómenos naturales (actividad volcánica) lo llevo a realizar sacrificios de carácter apaciguatorio, para poder restablecer el equilibrio con las deidades andinas representadas en el paisaje (volcán). Cabe destacar que los sacrificios a los volcanes no son exclusivos para el espacio Andino; en Mesoamérica durante el periodo prehispánico los volcanes Popocatépetl e Iztaccihuatl eran lugares en donde se sacrificaba a seres humanos, ¿los motivos?, los mismos que en el espacio Andino (Rueda Smithers 1992; Graulich 2003: 16-21; Manzanilla 1997: 20-23).

Ubicación de las tumbas en el cráter del Misti (ver parte superior)

Vista aérea del cráter del volcán Misti (5825 msnm).


BIBLIOGRAFÍA

ACOSTA, José de (1954) [1590], Historia Natural y Moral de los Indias, Estudio preliminar y edición del P. Francisco Mateos. BAE, Ediciones Atlas, Madrid.

ALBORNOZ, Cristóbal de (1989) [1582], “Instrucción para descubrir todas las huacas del Pirú y sus camayos y haciendas”; en: Fábulas y Mitos de los Incas; C. de Molina; C. de Albornoz; edición de Enrique Urbano y Pierre Duviols; pp. 161-198. Crónicas de América 48, Historia 16, Madrid.

CERUTI, María Constanza (2003), Llullaillaco. Sacrificios y ofrendas en un santuario Inca de Alta montaña. Ediciones Universidad Católica de Salta. Universidad Católica de Salta, Instituto de Investigaciones de Alta Montaña, Salta – Argentina.

__ (2001), “La sacralidad de las montañas en el mundo andino: ensayo de análisis simbólico”; en: El Santuario incaico del Cerro Aconcagua, Juan Shobinger (comp.); pp.379 - 394. EDIUNC, Mendoza.

CHÁVEZ CHÁVEZ, José Antonio (1993), La erupción del Volcán Misti. Impresiones ZENIT, Arequipa.

GRAULICH, Michel (2003), “El sacrificio humano en Mesoamérica”; en: Arqueología Mexicana, Volumen XI, número 63. pp.16-21. Editorial Raices, S.A. de C.V. México.

GRILLO FERNÁNDEZ, Eduardo (1994), “El paisaje en las culturas Andina y Occidental Moderna”; en: Crianza andina de la chacra, VV. AA. pp. 9-45. PRATEC, Lima-Perú.

JULIEN, Catherine (2002), “Las huacas pacariscas de Arequipa y el Volcán Misti”; en: Historia 5. Rev. De la Escuela Profesional de Historia, pp. 9-40. UNSA, Arequipa.

MANZANILLA, Linda (1997) “Indicadores arqueológicos de Desastres: Mesoamérica, los Andes y otros casos”; en: Historia y Desastres en América Latina, Vol.II. Virginia Garcia Acosta (Coordinadorra); pp.20-43. LA RED, CIESAS, IT-PERU. http://www.desenredando.org/.

MURÚA, Fray Martín de (1946), Historia del origen, genealogía real de los Reyes Incas del Perú. Introducción, notas, arreglos por constantino Bayle, S.J. Madrid.

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PERALDO HUERTAS, Giovanni y Mauricio MORA FERNÁNDEZ (1995), “Las erupciones volcánicas como condicionantes sociales: casos específicos de América Central”; en: Anuario de Estudios Centroamericanos, núm. 21 (1-2); pp. 83-110. Universidad de Costa Rica, Costa Rica.

ROSTWOROWSKI DE DIEZ CANSECO, Mario (1988), Conflicts Over coca fields in XVIth-Century Perú. Memoirs of the museum of Antropology, University of Michigan, N°21. Ann Arbor.

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jueves, 21 de enero de 2010

Los topónimos del volcán principal de Arequipa

Son diferentes los nombres con el que se le conocieron al volcán principal de la ciudad de Arequipa (Misti); los Aymaras lo conocen como Anukara Achachilla, Apu Anukara volcán, o simplemente Anukara (Bustinza y Huamán 2002: 43-45), cabe destacar que Anukara es una palabra aymara que en el Vocabulario de la lengua Aymara de Ludovico Bertonio significa perro (Bertonio 1984 [1612]: 20 segunda parte). El mito hace referencia, que en tiempos en donde el mundo era poblado por seres grandes, semidioses en la laguna sagrada de Chuquito (Titicaca) vivían muchos Apus como el Illimani, Sorata, Illampu, Polomani, Allinkapac y otros, todos ellos en familia, pacíficos y contentos. Un día un Apu se levanto y quiso ser el creador de una nueva dinastía de Apus, éste le robo el secreto de crear al Dios Inti. Una mañana dejo a sus hermanos y adopto la forma de un perro gigantesco y divino, puso sus pies camino a la diaria ruta del Inti, el Dios sol. El Anukara, anduvo y anduvo detrás del Inti, y estando por donde las tierras comienzan a bajar, descubrió con muy grande sorpresa que había habido otra laguna más grande que la de Chuquito, era el Jatun Kocha a quien tenía en frente; esto desconcertó al perro divino, detuvo su andar sentosé dubitativo. Mas no había salido de su asombro cuando ocurrió a su vista algo espantoso, en el Jatun Kocha se hundía el dios sol a quien seguía, espantado y con desesperanza, el Apu rebelde, mágicamente en su falaz de perro sentado, quedo petrificado para siempre; Pachacamac castigó al Apu por su rebeldía (Pastor 2001[1933]: 197-198). El topónimo Anukara obedece a la forma que toma le volcán visto desde el Altiplano (Puno) al atardecer, en donde su sombra se asemeja a un “perro sentado” contemplando la caída del sol (Bustinza y Huamán 2001).
Otro de los topónimos del volcán, fue Putina. En la Instrucción para descubrir todas las Huacas del Pirú y sus camayos y haziendas, escrita por el extirpador de Idolatrías Cristóbal de Albornoz en 1582, se hace mención de que existe una Huaca Pacarisca “…sobre el bolcán de la ciudad [de Arequipa] que se llama Putina…” (Albornoz 1989 [1582]: 170). De igual manera los cronistas: Juan de Santa Cruz Pachacuti Yanqui Salcamaygua y Guamán Poma de Ayala mencionan la palabra Putina asociada a un volcán que se ubica en la ciudad de Arequipa (Julien 2002:13-14). Putina es el nombre con el que los puquinas conocían al volcán arequipeño; cabe destacar que Putina deriva de “Pujtina”, que literalmente significa: la montaña que produce terremotos, la montaña que erupciona (Bustinza y Huamán 2002: 45).
Durante el periodo colonial se habría llamado San Francisco, habría adoptado este nombre en oposición al antrito que tuvo. Los religiosos europeos, principalmente los católicos, al tener conocimiento de que los volcanes eran objeto de veneración por parte del hombre andino optaron por conjurarlo y bautizarlo, lo que implicaba cambiar de nombre, adoptando el de algún santo cristiano (Peraldo y Mora 1995: 97).
El topónimo del volcán fue desconocido durante el período colonial; Ventura Travada y Córdova en su obra El suelo de Arequipa convertido en cielo, escrita a mediados del siglo XVIII, escribía: “…cuando la peruana gentilidad fue tan prolija en poner nombres a los innumerables montes que tiene este vasto imperio, sin dejar sin nombre aun al que no lo mereciera por su pequeñez, siendo este volcán [de la ciudad de Arequipa] el gigante de todos los montes, y él cuando se distingue de todos los demás en su altura, debía diferenciarse con algún nombre su grandeza, a éste sólo lo dejaron sin él” (Travada y Córdova 1958[1752?]: 52).
Es recién a finales del siglo XVIII que se le comienza a llamar como Misti; luego de haberse realizado una ascensión al volcán el 10 de octubre de 1787, se realizó una relación que se denominó: Anadiplosis a la descripción topográfica de el volcán de Arequipa nombrado Miste por los naturales, esta es la primera referencia en donde se hace mención de que el volcán principal de Arequipa es nombrado como Miste (Barriga 1941: 17). El topónimo Misti no tiene ninguna connotación ritual ni cosmogónica, pero sí geográfica (Bustinza y Huamán 2002: 50). Es a partir de finales del siglo XVIII hasta nuestros días que se le llama como Misti.

Bibliografía

ALBORNOZ, Cristóbal de (1989) [1582], “Instrucción para descubrir todas las huacas del Pirú y sus camayos y haciendas”; en: Fábulas y Mitos de los Incas; C. de Molina; C. de Albornoz; edición de Enrique Urbano y Pierre Duviols; pp. 161-198. Crónicas de América 48, Historia 16, Madrid.

BARRIGA, Víctor M. (1941), Memorias para la historia de Arequipa, 1786-1791. Documentos de los Archivos de Sevilla y Arequipa. Tomo I. Editorial La Colmena, S. A., Arequipa.

BERTONIO, Ludovico (1984) [1612], Vocabulario de la lengua Aymara. Reimpresión facsimilar; CERES, IFEA, MUSEF, Cochabamba – Bolivia.

BUSTINZA MENÉNDEZ, Julio A. y Luis D. HUAMÁN ASILLO (2002), “El topónimo original del volcán Misti”; en: Historia 5, Revista de la Escuela Profesional de Historia. pp. 41-51, UNSA, Arequipa.

JULIEN, Catherine (2002), “Las huacas pacariscas de Arequipa y el Volcán Misti”; en: Historia 5. Rev. De la Escuela Profesional de Historia, pp. 9-40. UNSA, Arequipa.

PASTOR, Francisco (2001) [1933], “Anukara – Teogonía del Misti”; en: Historia 4. Rev. De la Escuela Profesional de Historia, pp.197-198. UNSA, Arequipa.

PERALDO HUERTAS, Giovanni y Mauricio MORA FERNÁNDEZ (1995), “Las erupciones volcánicas como condicionantes sociales: casos específicos de América Central”; en: Anuario de Estudios Centroamericanos, núm. 21 (1-2); pp. 83-110. Universidad de Costa Rica, Costa Rica.

TRAVADA y CÓRDOVA, Ventura (1958) [1752?], El suelo de Arequipa convertido en cielo. I Festival del Libro Arequipeño, Arequipa.

Fotografias: Yony Amanqui


En la que fue la verde campiña arequipeña, se empiezan a levantar urbanizaciones, a pesar de ello, aún se conserva campos de cultivo. Vista del volcán Misti desde Cerro Colorado-Urb. Rosario I.

Atardecer arequipeño. Vista del volcán Misti desde el mirador de Yanahuara.



jueves, 26 de noviembre de 2009

PROGRAMA DEL PRIMER COLOQUIO DE HISTORIA REGIONAL 2009


PROGRAMA


I COLOQUIO DE HISTORIA REGIONAL 2009
LUGAR: MUSEO MUNICIPAL DE AREQUIPA PLAZOLETA SAN FRANCISCO



MARTES 01 DE DICIEMBRE



3:00pm.-3:50pm
El Papel De La Oligarquía Sureña En El Antiguo Régimen Republicano.
Iván Ore Chávez
Escuela Mayor De Ciencia Política Lima



3:50pm.-4:40pm
La masonería como causa de la ocurrencia de un terremoto.
Las cartas pastorales del obispo Juan Ambrosio Huerta con motivo del aniversario del gran sismo del siglo XIX (Diócesis de Arequipa, 1868 – 1895).
Lic. Yony Wuilfredo Amanqui Tacar
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa



4.40pm.-5:30pm
La Acción Patriótica de las Montoneras y Guerrillas en la Sierra de Lima durante la Independencia: Huarochirí.
Martin Motta G.
USMP



5:30pm.-6:30pm
La Guerra Con Chile y la Traición a la Patria
Dr. Héctor Ballón Lozada
6:30pm.-7.00pm



MIERCOLES 02 DE DICIEMBRE



3:00pm.-3:50pm
Breves Reflexiones De La Disciplina Histórica Aplicada A La Investigación De Paisajes Culturales En El Perú
Frank Huamaní Paliza
UNMSM – USMP LIMA



3:50pm.-4:40pm
Historiografía Regional Tendencias y problemas por resolver
Víctor Nieto Bonilla
Asociación de Historiadores de la Sierra Central



4.40pm.-5:30pm
Las consecuencias económicas de la independencia en el Perú: El caso de Arequipa. Una aproximación historiográfica (Video Conferencia)
Daniel Morán
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
(Lima, Perú).
Universidad Nacional de San Martín-IDAES
(Buenos Aires, Argentina).



5:30pm.-6:30pm
MESA REDONDA: Historia Y Periodismo



6:30pm.-7.00pm
Chapí a través de Imágenes: Una Historia Oculta
Roque Vilca, Ernesto
Lic. Tacca Quispe, Lorenzo
Asociación de Historiadores de la Región Sur Arequipa (AHIRSA)



JUEVES 03 DE DICIEMBRE



3:00pm.-3:50pm
Calles Andinas del Centro Histórico del Cusco
Jhonatan Cavero Aquise
Julio Pastor Castillo
Centro de Estudios EN Historia Clio Cusco



3:50pm.-4:40pm
Prodigios y agüeros sobre la caída del Imperio en los «Comentarios Reales de los Incas
Dr. Teodoro Hampe Martinez
UNMSM



4.40pm.-5:30pm
Inca Garcilaso de la Vega. «Un kero de chicha de maíz para el Diablo». Diálogos entre la etnohistoria y la etnografía.
Sergio Alejandro Herrera Villagra.
Licenciado en Educación, Maestro en Historia y
Antropólogo Social. Alumno del Programa de Doctorado en Historia de la Universidad de Chile



5:30pm.-6:30pm
MESA REDONDA
¿Quiénes pueden escribir historia?



6:30pm.-7.00pm
Clausura

lunes, 19 de octubre de 2009

Programa final y anuncio del XIX Coloquio de Estudiantes de Historia PUCP

La Comisión Organizadora del XIX Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia se complace en anunciar la presentación oficial del programa final del coloquio. Entre las novedades que hemos tratado de ofrecer al público tenemos el honor de anunciar que la lección inaugural estará a cargo de la Dra. Scarlet O’Phelan Godoy quien presentará una investigación desarrollada a lo largo de su estancia en el Reino Unido en el marco de la beca Simón Bolívar que ofrece la prestigiosa Universidad de Cambridge, la cual lleva como título “El decenio de Abascal y la Independencia del Perú”. Por otro lado, también nos complace en anunciar que entre los temas que se presentarán en las mesas de discusión contaremos con historia de Chile, Brasil, Perú, Latinoamérica y, además, medio oriente. Concretamente, los presentaremos en las mesas: Política y religión en medio Oriente, Conflictos sociales y movilización política en el Perú y Chile de inicios del siglo XX, entre muchos otros. Asimismo, tendremos dos mesas magistrales: «Planificando» la ciudad moderna: arquitectura y poder en América Latina contemporánea; De goles y goleadas. Fútbol e historia en el Perú.
Esperamos que los temas mencionados y todos los que ofrecemos en nuestro programa sean de su interés y, con ello, se animen a participar en el evento, el cual se realizará en la semana del 26 al 30. Los invitamos a mandar sus datos completos al correo del evento: coloquiohistoria@pucp.edu.pe
Esperamos contar con su gentil asistencia.
Atentamente
La comisión organizadora
PROGRAMA
LUNES 26
Instituto Riva Agüero

Ceremonia de Inauguración
7pm.

Moderador: Juan Miguel Espinoza

Dr. Krzysztof Makowski – Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas – PUCP
Dra. Margarita Guerra – Directora del Instituto Riva Agüero
Dr. Pedro Guibovich – Profesor asesor
Sr. Diego Chalán – Coordinador general

Lección inaugural
7.30pm

Moderador: Rolando Iberico (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Dra. Scarlet O’Phelan Godoy (Pontificia Universidad Católica del Perú)
El decenio de Abascal y la Independencia del Perú

MARTES 27
Auditorio de Humanidades - PUCP


Mesa 1: Cultura, género y Modernidad en la América Latina contemporánea
10.00am – 12.00m

Moderadora: Karen Poulsen (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Patricia Vidal Olivares (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Imágenes visuales en el cambio de siglo, una manera de familiarizarse con la nueva percepción del mundo
Betzabeth Marin Nanco (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Maternidad en el discurso femenino: su rol a principios del siglo XX
Angela González Peña (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Homosexualidad en los albores de la Modernidad: una inevitable interdependencia discursiva

Comentaristas: Dra. Claudia Rosas (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Sr. Juan Miguel Espinoza (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 2: Estado, élites y campesinos en la América Latina del siglo XX
2.00pm – 3.30pm

Moderador: Diego Chalán (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Beatriz Leal Ramos (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Chiapas al margen del México revolucionario moderno: análisis de la cultura política de una modernidad tradicional
Michael Chuchón Robles (Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga)
Pomacocha: un estudio de caso, 1945-1975

Comentaristas: Dr. Iván Hinojosa (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Sr. Alonso Campos (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Mesa 3: Minorías étnicas e inmigración en el Perú del siglo XX. Proyectos de investigación histórica en vías de realización en la PUCP
3.45pm – 5.15pm

Moderador: Juan Miguel Espinoza (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Sandy Miyagussuko (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Akira Kato y la reconstrucción de la imagen de los japoneses en el Perú
Ricardo Bracamonte (Pontificia Universidad Católica del Perú)
¿Un nuevo viaje? Inmigración e inserción judía en Lima (1945 - 1960)

Comentaristas: Prof. Jaris Mujica (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Srta. Gabriela Zamora (Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga)


MIÉRCOLES 28
Auditorio de Humanidades - PUCP


Mesa 4: Discursos e imaginarios sobre la colonización del Nuevo Mundo
10.00am – 12.00m

Moderador: Mabel Ripa (Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco)

Bruno Nassi Peric (Pontificia Universidad Católica del Perú)
El origen y vigencia de la visión colonizada de la mujer. A propósito del Diario del Primer Viaje de Cristóbal Colón y Mundus Novus de Américo Vespucci
Jesús Salazar Paiva (Pontificia Universidad Católica del Perú)
¿Podemos decir que Dios los conquistó?: la dimensión religiosa de la conquista en los Naufragios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca
Antonio Chang Huayanca (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
La imagen dentro del discurso: la explicación de los hechos históricos a través de los grabados de la Primera Parte de la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León

Comentaristas: Dra. Liliana Regalado (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Srta. Maria Lucia Valle (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 5: Política y religión en Medio Oriente
3.00pm – 4.30pm

Moderador: Christopher Cornelio (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Mauricio Montoya Vásquez (Universidad Nacional de la Plata – Buenos Aires)
Entre la Persia antigua y el Irán de los Ayatolas
María de la Luz Alvarado Juárez (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla)
La construcción de un héroe: Ahmed Sha Massoud

Comentaristas: R.P. Jeffrey Klaiber, SJ (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Srta. Sandy Miyagussuko (Pontificia Universidad Católica del Perú)


JUEVES 29
Auditorio de Humanidades - PUCP


Mesa 6: Dictaduras, poder y sociedad en el Perú contemporáneo
10.00am – 12.00m

Moderador: Rolando Iberico (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Víctor Álvarez Ponce (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Reinas y política: los certámenes de belleza y el gobierno militar (1968-1975)
Milagros Valdivia Rey (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Gobiernos que dan cólera. Acciones estatales antes y durante a la epidemia de 1991
Adrián Lerner Patrón (Pontificia Universidad Católica del Perú)
La libertad de las mujeres y los ataques contra la Iglesia: manipulación presidencial de las opiniones acerca de la planificación familiar en los medios limeños en 1995

Comentaristas: Prof. Carlos Chávez (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Srta. Cayetana Adrianzén (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 7: Conflictos sociales y movilización política en el Perú y Chile de inicios del siglo XX
2.00pm – 3.30pm

Moderador: César Bonilla (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Gonzalo Salazar Vergara (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Violentología de una asonada y una huelga: 22 y 23 de octubre de 1905
Jaime Menacho Carhuamaca (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Las pugnas políticas y luchas políticas contra el Civilismo a inicios del siglo XX: el último accionar demócrata en los sucesos del 29 de mayo de 1909

Comentaristas: Dr. Antonio Zapata (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Srta. Gabriela Adrianzén (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 8: Intelectuales, discursos y proyectos nacionales en el Brasil (siglos XIX-XX)
3.45pm – 5.15pm

Moderadora: Iraida Zevallos (Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco)

Yohad Zacarías Sanhueza (Pontificia Universidad Católica de Chile)
A Sereníssima República: alteridad criminal para el fin de siglo XIX brasileño
Natalia Mahecha Arango (Universidad de los Andes – Bogotá)
La cuestión racial en la construcción de la nación e identidad brasileña (1896-1933): las ideas de da Cunha, Nabuco y Freyre

Comentaristas: Dr. Fernando Rosas (Universidad Ricardo Palma) y Sr. José León-Barandiarán (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa redonda:
«Planificando» la ciudad moderna: arquitectura y poder en América Latina contemporánea
5.30pm – 7.00pm

Moderadora: Cayetana Adrianzén (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Luis Rodríguez Rivero (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Martín Monsalve Zannatti (Universidad del Pacífico)

VIERNES 30
Auditorio de Humanidades - PUCP


Mesa 9: Economía colonial en la América Hispana
10.00am – 12.00m

Moderador: Alvaro Hopkins (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Johel Pozo Tinoco (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Determinantes del sistema colonial y la economía minera peruana, siglos XVI-XVIII
Eduardo Barriga Altamirano (Pontificia Universidad Católica del Perú)
El comercio de esclavos en la sierra: el caso del valle de Jauja durante el siglo XVII
Edgar Hernández Espinoza (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla)
Espacio y obrajes en la ciudad de Puebla (1676-1759)

Comentaristas: Dr. Carlos Contreras (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Sr. Diego Chalán (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 10: El APRA en la Historia del Perú
2.00pm – 3.30pm

Moderador: Jorge Ccahuana (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Jorge Luis Vallejo Castello (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Perú 1930: El «Quo vadis» aprista. Breve estudio sobre la propaganda y la contrapropaganda política. El medio impreso: volantes y folletos (1930-1940)
Christian Carrasco Celis (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
Rompiendo mitos: Religión, aprismo e historia

Comentaristas: Dr. Nelson Manrique (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Sr. Diego Luza (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa 11: Prensa, opinión pública y proyectos políticos en el Perú del siglo XIX
3.45pm – 5.15pm

Moderador: Javier Jiménez (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Daniel Morán (Universidad Nacional de San Martín – Buenos Aires)
El Investigador del Perú: Sociedad, discurso político y cultura popular en la Independencia
Víctor Arrambide (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)
¿Inversión o despilfarro? La opinión pública frente a la organización de la Imprenta del Estado (1868)

Comentaristas: Dr. Pedro Guibovich (Pontificia Universidad Católica del Perú) y Sr. Rolando Iberico (Pontificia Universidad Católica del Perú)


Mesa redonda
De goles y goleadas. Fútbol e historia en el Perú
5.30pm – 7.15pm

Moderadora: Milagros Valdivia (Pontificia Universidad Católica del Perú)

Carlos Aguirre (Universidad de Oregon – Estados Unidos)
Aldo Panfichi (Pontificia Universidad Católica del Perú)
Daniel Parodi (Pontificia Universidad Católica del Perú).
Efraín Trelles (Radio Programas del Perú)


Ceremonia de Clausura
7.30pm – 8.00pm

Moderador: Srta. María Lucia Valle

Dr. Krzysztof Makowski – Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas – PUCP
Dr. Pedro Guibovich – Profesor asesor
Sr. Diego Chalán - Coordinador general

Número acústico a cargo de la Srta. Danitse Palomino